Por que, sin duda que Zeferino Juarez (distrito 2), Javier García (distrito 26), y Guillermo Gómez (distrito 20), representantes del Frente Amplio Pejísta en el Congreso de Nuevo León, los dos primeros del PT y el último del PRD, estan en el Congreso por que fueron electos y para representar los intereses de sus electores, (aunque nadie en el distrito 2, el distrito 26, o el distrito 20, han confirmado que se sienten apropiadamente representados con los desplantes de estos tres). Sin embargo, ¿es la voluntad de estos tres más importante que la voluntad de los 22 representantes, electos de forma igualmente democrática, que conforma la mayoría del PAN, o de los restantes 17 legisladores de oposición (15 del PRI y 2 del PANAL)?
Si no es así, que alguien me explique la justificación de los FAPistas para tomar la tribuna del Congreso de NL. Ellos dicen que es por la Reforma Electoral, misma que no han querido ni discutir (y por lo tanto, no conocemos las propuestas ni del PRI, -por que el FAP no ha propuesto nada, sino que ha decidido apoyar la propuesta de la primera minoría en conjunto con el PANAL-, ni del PAN). Claro, con tomas de tribuna como esta, menos se van a poder discutir los temas de la Reforma, pero, ¿qué hay en esta Reforma Electoral Estatal que tiene a la oposición tan enojada? Ellos dicen que favorece al PAN, pero no me han explicado de qué forma.
Por que uno de los propósitos de la Reforma es homologar la ley Estatal con la Federal, conforme a lo establecido en la Reforma Electoral del 2007, algo que todos los partidos en el Congreso Local aprobaron a nivel Federal. ¿No es un poco hipocrita apoyar una Reforma a nivel federal, y faltando un año para la elección local, rechazarla localmente por que ya no les conviene?
Otra de las controversias que hay en la Reforma es la llamada “re-distritación”, la cual no entiendo por qué debería ser controversial, si es un trámite adiminsitrativo diseñado para representar a la población de forma más equitativa. Si el argumento es que la re-distritación “beneficia” al PAN, pues eso es solo por que la mayoría del Estado es PANista. ¿De qué otra forma puede la re-distritación beneficiar al PAN si se hace de forma ortodoxa? ¿No se está haciendo de forma ortodoxa? No lo sabemos por que las tomas de tribuna del FAP y los berrinches del PRI impiden la discusión, y por tanto, la diseminación de la información.
Por cierto, el distrito 2, representado por Zeferino Juarez, se compone por una parte del municipio de Monterrey, en Colonias que están al nor-poniente de la ciudad, que incluye a San Bernabé y a Topo Chico. El distrito 20 de Guillermo Gómez incluye a Abasolo, El Carmen, Ciénega de Flores, General Zuazua, García, Higueras, Mina y Salinas Victoria. El distrito 26 de Javier García incluye Aramberri, Doctor Arroyo, Mier y Noriega, Zaragoza, Iturbide y Galeana. A los medios de comunicación les ruego que hagan su trabajo y vayan a estos municipios y a estas colonias a preguntarle a la gente si se siente adecuadamente representada por esta minoría que trata de reprimir la discusión de una Reforma importante para el Estado usando métodos violentos como la toma de tribuna. Sería muy interesante ver si estos hombres están actuando por el bien de la gente que votó por ellos, o si están actuando por el bien del Partido Político que representan.
Es esta lógica anti-democrática, la de defender al partido antes de defender a los representados, lo que hace que estos legisladores lobotomizados confundan “democracia” con “agandalle”. La voluntad de las mayorías se expresó en las urnas. Es evidente quién poseé en Nuevo León la legitimidad para llevar la batuta de la discusión de la Reforma, y también es evidente por qué es así.
Pero, aún así, increiblemente, mientras el PRI permitía que tal desfachatez ocurriera impunemente, que se silenciara la voz de la mayoría por una minoría sin propuestas, sale la oposición a acusar al PAN de ¡haber agredido al diputado PRDista! Por que interrumpir mientras se da lectura legal a un dictamen es perfectamente permisible, pero intentar hacer valer el derecho consagrado en la ley es una “agresión”. ¿En qué cabeza cabe? En la de la izquierda, por supuesto. Y ahora se les ocurre hacerle “juicio político” al “agresor” PANista por haber defendido su derecho que le dimos los ciudadanos al votar por él.
Si al PRI, y a la chiquillada les molesta que los ciudadanos prefieran al PAN, creo que el PRI y la chiquillada deben concentrarse en servir mejor los intereses de la ciudadanía, en vez de agredir al PAN. Hacer lo contrario es la exaltación de la represión de la democracia. Y ya sabemos que la represión es la carne y los huesos del PRI, el PT y el PRD, pero eso no significa que carezcan de responsabilidad de guardarse con respeto a las leyes y al pueblo. Agredir a un representante del pueblo siempre será punible, especialmente cuando ese representante del pueblo está haciendo su trabajo, o se está defendiendo de quién le está interrumpiendo cumplir con su trabajo.
Reprobable, en mi opinión, la actitud del FAP en Nuevo León. Pero yo les dejo a ustedes la pregunta: ¿es democrático que hagan lo que hacen, o sería mejor hacer lo que dice la ley, discutir las propuestas, y que la voz de la mayoría gane democraticamente? ¿Ustedes qué opinan?
Ah, y los de los distritos 2, 20 y 26, ¿ustedes sienten que sus representantes sí los representan?