Seldon Matrix

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mayo 23, 2008 economía, México, Monterrey, opinión, política

Violencia: producto de la economía.- AMLO

En Monterrey, ciudad que se fundó y creció a pesar del gobierno, Lopez Obrador vino a decir el mejor chiste que un regio puede escuchar: el gobierno tiene la culpa de todo.

Si el gobierno fuera responsable por el crecimiento de una comunidad, ¿cómo es que Monterrey, sin ayuda gubernamental, tiene los mejores hospitales, las mejores escuelas, las mejores empresas, y la mejor infraestructura del país? Muy poco, de hecho casi nada, de lo que tiene Monterrey lo hizo el gobierno. Si en el pasado florecimos sin dádivas, ¿por qué pensar que la carencia de dádivas producirá algo diferente que el crecimiento?

Bueno, por que aunque el gobierno no solo ignoró a Monterrey, sino que además expropio y reprimió muchos de sus espiritus emprendedores, lo cierto es que este antagonismo entre los gobiernos de antes y nuestra comunidad no son la única razón por la cual tenemos una gran ciudad. Al contrario. El DF, por ejemplo, concentra el 50% de la economía del país, tiene los mejores salarios, las mejores ofertas de empleo, y también tiene una buena infraestructura, pero esto se debe a que el gobierno es un ladrón que le roba al país para regalarselo a la capital. Sí, las dádivas pueden ayudar a hacer crecer a una comunidad, pero siempre será a costa del crecimiento de otros.

No. Monterrey creció por que, sin importar lo que hiciera el gobierno, su gente siempre tuvo espiritú emprendedor. Podemos hablar de los grandes emprendedores, como don Eugenio Garza Sada, Isaac Garza o Manuel L. Barragán, y los pequeños como el dueño de la tienda de la esquina, de la refaccionaria de la avenida conocida, o del restaurant de nuestra preferencia. Entre todos, decidimos, cada quien individualmente, que nos valía madre que el gobierno nos ignorara o nos reprimiera, que a pesar de eso nosotros queríamos ser grandes y lo ibamos a lograr, y lo logramos.

¿Cuando empezó la violencia en Monterrey? Cuando el gobierno comenzó a perseguir al narco. Es decir, fue una acción se seguridad pública, y no una política económica, la que produjo la violencia en nuestra ciudad. Evidentemente, AMLO o está mal informado, o miente a propósito, pero en Monterrey, la política económica LIBERAL (la de dejar de molestar al emprendedor) no solo nunca causo violencia, sino que multiplicó las oportunidades de crecimiento de nuestra comunidad. Es tan popular esta filosofía en nuestro Estado que más de el 90% de nosotros votamos en contra la «alternativa» propuesta por el Lopez-Obradorísmo.

Por que en México hay dos tipos de filosofías: los que piensan que el gobierno debe resolverlo todo, y los que pensamos que el gobierno es incompetente y no nos queda de otra que resolverlo nosotros mismos. Los regios, en su mayoría, estamos alineados al segundo tipo de filosofía y por eso hemos prosperado. Los que piensan que el gobierno debe resolver todo siguen esperando que venga el gobierno, y lo seguirán esperando… O más bien, el gobierno ya fue, y va cada 6 años con cara nueva, y cada 6 años un político nueva va y les roba sus oportunidades a cambio de promesas falsas. ¿Por qué? Por que se dejan. El interés de los políticos no es el de resolver nada más que su propia situación, y en nuestra ignorancia o esperanza falsa seguimos esperando que el nuevo sea diferente es que se va acabando el país.

El problema de México es que, en nuestra mayoría, carecemos de actitud, de rumbo, y de órden para ser exitosos. No tenemos la actitud de tomar responsabilidad a nuestra situación. Soy desempleado, o soy pobre, o soy minoría, o lo que sea, pues todo eso es lamentable, pero nuestras opciones son, o lamentarnos y quejarnos, o hacer algo al respecto. Les garantizo que quien no se queja y no se lamenta, pero sí hace algo al respecto, tiene mejores resultados que el que hace lo contrario. Cuando tenemos esta actitud de querer hacer algo, lo siguiente es encontrar qué queremos hacer. México ni siquiera ha decidido el rumbo que quiere como país. Es por eso que no podemos ponernos de acuerdo en nada; en ninguna Reforma (más que las lights) de la última década. México carece de rumbo y por eso postergamos las decisiones importantes, y mientras tanto, nos van ganando los países que sí están dispuestos a hacer los sacrificios necesarios para llegar al objetivo que ya decidieron (como China, que ha decidido ser Primer Mundo y está sufriendo los sacrificios necesarios para, en el futuro, disfrutarán de los premios de alcanzar ese objetivo). Por último, la actitud y el rumbo no bastan, sigue el órden, que es el compromiso y la dedicación de hacer todos los días todo lo necesario para lograr lo que queremos. Los Mexicanos, por el contrario, hacemos todo a medias. Creemos que nuestra responsabilidad civil termina en el voto, cuando en realidad es ahí donde comienza. Creemos que nuestra responsabilidad de padres termina en la escuela, cuando es ahí donde empieza. Creemos que nuestra responsabilidad de empresarios termina en las utilidades cuando es ahí donde empieza. No tenemos el compromiso para ir más allá.

Sin actitud, sin rumbo, sin órden, la sociedad Mexicana se degrada, y es en esta decadencia que se produce la desesperación que provoca la violencia. No, señor Lopez Obrador, la culpa de la violencia no es la «política» del gobierno, sino la falta de actitud, rumbo y órden. El gobierno no es, ni debe ser, quien resuelva nuestros problemas. ¿A poco queremos que el gobierno resuelva nuestros problemas maritales? (Por cierto, y aunque parezca increible, pero la respuesta a esta pregunta es «sí», pues hay por ahí desubicados que piden que el gobierno patrocine psicologos para parejas, por ejemplo)…. ¿A poco queremos que el gobierno nos vista, nos lleve al baño de la mano, nos dé de comer en la boca, nos cobije por las noches, y nos proteja de todo mal? Mucha gente sí, y Lopez Obrador sabe que así es, y por eso promete falsamente hacer todo eso. Quienes creen que la labor del gobierno es ser super-papá, se dejan engañar por que quieren ser engañados. Los que sabemos que la adultez demanda responsabilidades de adulto, nos reimos del político, votamos en contra de él, y nos ponemos a trabajar en nuestra prosperidad.

Y cuando todos los individuos de una comunidad trabajan por su prosperidad, la comunidad prospera. Por eso Nuevo León es la ciudad más próspera del país, y por eso los Estados donde ganó Lopez Obrador son los Estados más pobres (excepto el DF, pero eso es por que el gobierno, como ya dije, le roba a los Estados para regalarle al DF).

Pero si es responsabilidad nuestra, y no del gobierno, ¿qué nos falta para empezar?

4 to “Violencia: producto de la economía.- AMLO”

  1. Juan Pérez says...

    Monterrey suena como el edén. ¬¬

    Patéticos con sus alardes de grandeza a costa de aniquilar su pasado, ciudad con el más alto racismo en México, con narcos, drogas, pandillas, con la filosofía de chingar a los demás para estar mejor.

  2. Hari Seldon says...

    Juan Pérez, tu dime quién se ha perjudicado del crecimiento de Monterrey, y por cada uno, yo te muestro dos que se han beneficiado.

    Monterrey no es el eden, por eso mismo aquí también critico lo que le hace falta mejorar. Pero sí es una ciudad mucho más avanzada que muchas otras en el país, y lo que tiene, lo hizo por sí mismo.

    Ahora, eso de que «con alto racismo, narcos, drogas, pandillas», etc…, pues suena al DF tambien. Existe en todas ciudades grandes, y eso de «chingar a los demás para estar mejor», pues Monterrey no es la ciudad que controló al gobierno Federal durante décadas para imponer impuestos excesivos en los Estados para financiar su socialismo falso, como sí lo hizo el DF.

    Competir no es lo mismo que «chingar». A nosotros nos gusta la comptencia. Si tu quieres que papá-gobierno te dé de comer en la boca, solo te recuerdo que un gobierno lo suficientemente poderoso como para darte todo lo que quieres, también es lo suficientemente poderoso como para quitartelo. Yo prefiero que el poderoso sea yo, aun y cuando eso signifique que sea yo el que tenga que conseguir mi comida sin depender del gobierno.

    Claro, hay otros a quienes sí les gustan las migajas… Cada quién.

  3. Juan Pérez says...

    A ver, explicame que tiene que ver la voragine chingativa con el gobierno? No quieras poner las cosas a tu conveniencia, las cosas somo son. No se de donde sacaste esas conclusiones. Migajas? entonces estas como en el laberinto de la soledad. hay gente que no ve mas alla que una pantalla de plasma en su sala

  4. Hari Seldon says...

    Juan,

    Primero, vamos a definir términos.

    «Voragine» significa, según RAE, una «pasión desenfrenada».

    «Chingativa» es una palabra que te inventaste para adjetivizar el verbo «chingar», que según RAE significa «importunar, molestar», o alternativamente, «no acertar, fracasar», y finalmente, «practicar el coito»…

    Entonces, básicamente tú me estás preguntando que qué tiene que ver el gobierno con una pasión desenfrenada por molestar (al ciudadano), o por fallarle (al ciudadano), o por practicarle el coito (al ciudadano). Si tú solito no puedes contestar esta pregunta, entonces eres tú el que no vé más allá de una pantalla de plasma.

    Pero mira, te lo voy a explicar.

    El gobierno, para financiar sus acciones (buenas, malas, incompetentes, o corruptas), cobra impuestos. Los impuestos son el precio que la gente paga por tener ingresos. Es decir, después de que el campesino trabaja el campo, vende sus productos, y le queda una ganancia, a esa ganancia una parte se la da al gobierno. Igualmente que el campesino le sucede al empresario, al oficinista, al obrero, al taxista, y a todos los que vivimos dentro de la ley.

    Pero resulta que, en México, como funcionan las cosas es que los impuestos de todos los Mexicanos en todos los rincones del país, se recolectan y van a la ciudad de México. Allá, los chilangos deciden como repartir ese dinero. Durante décadas, por cada peso pagado por un regio, los chilangos le daban a Monterrey 14 centavos. Es decir, por cada peso pagado por un regio, 86 centavos se lo clavaban los chilangos para hacer lo que ellos quisieran.

    Es decir, el dinero que era fruto del trabajo del regio servía para el disfrute del chilango. Mientras el DF construía hospitales, carreteras, metro, universidades y escuelas, y museos con nuestro dinero, en Monterrey no teníamos nada.

    Es por eso que, en más de una ocasión, los gobiernos locales del Estado de Nuevo León confrontaron al Gobierno Federal, con amenazas, a veces cumplidas y a veces no, de no entregar el dinero de los regios a los chilangos. Así fue como Nuevo León construyó sus principales avenidas, y sus obras de drenaje pluvial, por ejemplo.

    Pero como el hurto del fruto regiomontano (la pasión desenfrenada del gobierno de practicarle el coito, contra su voluntad, al ciudadano de Monterrey) nunca cesó, los regios tuvimos dos opciones: llorar y quejarnos, o hacer algo al respecto. Emprendedores de Monterrey decidieron que era más productivo hacer lo segundo, y por eso en Monterrey tenemos los mejores hospitales privados, las mejores escuelas y universidades privadas, los mejores museos privados del país, y, sí, hasta la primer carretera privada del mundo! (La carretera Monterrey – Nuevo Laredo).

    Y, a tu pregunta que de donde saqué estas conclusiones, pues, no las saqué ni de mi imaginación, ni de mis «dogmas» (no me gusta tenerlos), ni de mis ideologías (mi única ideología es el escpeticismo). Testamentos a mis conclusiones se evidencian a la luz pública en todas partes de la ciudad. Ahí está el parque fundidora, que era una empresa que proporcionaba miles de empleos hasta que el gobierno le metió mano. Ahí está MARCO y el Centro Cultural Alfa, que fueron durante mucho tiempo los únicos museos de la Ciudad. Ahí está Chipinque, financiado con recursos privados, y uno de los parques públicos mejores cuidados de la nación.

    Y en cuanto a lo de las migajas. Todo gobierno, lo único que es capaz de dar es migajas. Es simple cuestión de escala. El gobierno solo tiene un número limitado de empleados, y un número limitado de recursos provenientes de los impuestos. Para darte una medida de la comparación, el Presupuesto Federal del 2008 es equivalente a el 10% de la utilidad de una empresa como Shell, por ejemplo. ¿Quién tiene más capacidad de acción? Obviamente, la iniciativa privada. Negar que la IP participe y esperar que el gobierno haga todo es un afán de preferir migajas. Y si crees que la solución está en «estatizar» la participación privada, pues te recuerdo que un gobierno lo suficientemente poderoso para darte todo lo que quieres, también es lo suficientemente poderoso para quitarte todo lo que tienes. Y como el poder absoluto corrompe absolutamente, entonces la lógica indicaría que un gobierno así de poderoso sería proporcionalmente corrupto, por lo que sería más probable que te quite lo que tienes a que te de lo que quieres.

    Por simple lógica, es mejor que cada uno trabaje para lograr su objetivos, que quejarse y esperar, y esperar, y esperar a que el gobierno venga y se los cumpla (lo cual, por cierto, es el mensaje central de mi post).

    Y por tomar esta actitud es que Monterrey, a pesar del gobierno, ha florecido, mientras que otras comunidades del país, gracias al gobierno, ahora enfrentan crisis.