Seldon Matrix

Blog de opinión sobre política, religión, fútbol, y otras cosas

agosto 27, 2008 México, opinión, política

Suprema Corte de México avala el aborto pagado por contribuyentes

La Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló la ley aprobada por la ALDF el año pasado que despenaliza el aborto. A un año de las elecciones Federales Intermedias, México tiene ya un tema más de polarización política. Justo lo que nos recetó el doctor.

Como en todos los temas de importancia nacional, nuestro país ha decidido echar por la borda la razón, la lógica, y la objetividad, y ha decidido discutir el tema de forma pasional y emocional. El extremo de la derecha es la hipocrecia de llamar hipocritas a quienes favorecen la legalización del aborto oponiendose a la pena de muerte, cuando ellos mismos dicen respetar toda vida humana, excepto aquellas que no les gusta… Cojean de la misma pata, pero son los primeros en señalar dedos. La derecha ve el tema como una cruzada religiosa, y la izquierda la ve como una cruzada por los derechos civiles. Ambas actitudes son extremosas y extremadamente ridiculas. Sin embargo, ¿de qué otra forma podía ser en México? Solo lo ridiculo merece un microfono en este país.

Yo, que estoy aislado en mi mente que intenta ser racional (a veces sin éxito, pero siempre con ese deseo sincero), pienso que no es necesario recurrir a la ridiculez para tomar la mejor decisión. También pienso que México necesita empezar a tomar buenas decisiones, por que 198 años de malas decisiones nos han hecho perder la mitad de nuestro territorio, nuestra dignidad nacional, y nos han condenado a ser el hazmerreir del mundo. ¿Cómo tomar la mejor decisión? Pensando más allá de los prejuicios.

Es de esta forma que llegue a la conclusión de que alguien debería de promover que el aborto sea legal, pero privado. En contraste con la propuesta del gobierno Federal (que sea ilegal y por tanto clandestino), o del gobierno del DF (que sea legal y gratuito, patrocinado por los contribuyentes de todo el país, incluso aquellos que se oponen al aborto). He aquí mi razonamiento:

El aborto debe ser legal

La legalidad el aborto va mucho más allá del aborto. Sí, el aborto y el derecho del no-nato es muy importante en la discusión. Yo en lo personal pienso que el aborto es abominable, y, por lo mismo, nunca lo practicaría. Sin embargo, pienso que igualmente abominable es un gobierno que toma decisiones morales por sus ciudadanos. Hay temas en donde la sociedad tiene un consenso universal en la postura moral de ese tema. Por ejemplo, el 100% de los Mexicanos opina que el asesinato es malo, y por eso nuestra ley lo prohibe. Sin embargo, en el caso del aborto, es menos del 50% quien está a favor del aborto. Con un publico tan dividido, ¿como podemos permitir que unos cuantos decidan por todos?

Si se prohibe el aborto, los que creen que el aborto debe ser legal salen perjudicados en sus derechos. Pero si el aborto se legaliza, quienes no creemos en el aborto podemos aún decidir abstenernos de practicarlo, por lo que nuestros derechos no se perjudican. La conclusión lógica es, entonces, legalizar el aborto y que cada quién decida si quiere practicarlo o no.

Claro, esto hasta que la sociedad cree un consenso. Por eso yo también estoy favor que todos hablen en contra del aborto. Pero hablar y persuadir es muy distinto que prohibir. No se debe prohibir ningun tema en donde no haya consenso, y uno de esos temas es el aborto. Es por eso que el aborto debe ser legal.

Un aborto legal debe ser privado

La propuesta de la ALDF es que las mujeres que deseen el aborto lo consigan financiado por contribuyentes en clínicas de salud pública. Esto sí es abominable por que esto perjudica los derechos de quienes no creemos en el aborto. Si soy objetor de conciencia, ¿por qué me van a obligar a pagar por algo en lo que no creo? Si a los médicos se les permite abstenerse de realizar el procedimiento abortivo por razones personales, a los contribuyentes también se les debería conceder ese privilegio. La mejor forma, y la más eficiente, de lograrlo, es a través de la privatización del aborto. El aborto debe ser legal, pero prohibido en instituciones de salud pública. Debe ser proporcionado únicamente en instituciones de salud privada, estrictamente regulados y vigilados para proteger, al menos, a la mujer que lo solicita.

En una institución pública, los contribuyentes, que pagan el procedimiento, pueden estar en desacuerdo, como lo pueden estar las enfermeras y el personal administrativo, y hasta el mismo médico. Hay tanta gente a la que se le obliga abortar en contra de su voluntad, que es anti-constitucional, o al menos, así lo debió haber juzgado la corte. En cambio, en una institución privada nadie engaña a nadie. Los inversionistas saben lo que están ofreciendo, como lo saben los médicos y como lo saben las enfermeras y el personal de apoyo. En una institución privada, todos estan de acuerdo en lo que se hace, y en ningun momento se obliga a un objetor a participar.

Claro, habrá quien diga que los pobre también tienen derecho a tomar la decisión del aborto, y no solo los ricos. Probablemente tengan razón. Sin embargo, el gobierno no es el único salvador de los pobres. (Es más, en mi opinión, el gobierno no debería ni siquiera ser parte del grupo de los salvadores de los pobres). Siempre podrá haber asociaciones civiles que colaboren con donativos para que los pobres también tengan acceso a este tipo de servicios. De nuevo, sin que nadie sea engañado. ¿Por qué la izquierda cree que es necesario forzar y reprimir a la oposición para hacer justicia? Basta con tener la libertad para ser organizados, autonómos, responsables y privados.

La principal responsabilidad de la sociedad es prevenir el aborto

Pero no prohibiendolo,  ni pidiendo fantasías irrealistas como la abstinencia (especialmente en un país donde la gente se casa a los 22 años, es decir, 10 años después de que el cuerpo pide sexo). El aborto es el metodo anti-procreativo más ineficiente y estúpido. Con educación sexual, con preservativos, con metodos anti-conceptivos e incluso con la pildora del día siguiente (que, contrario al dogma católico, NO ES abortiva) se puede prevenir el aborto. En lugar de que el gobierno del DF busque forzar al contribuyente a pagar por procedimientos que van en contra de la moral del contribuyente, el GDF debería de esforzarse en prevenir el aborto con estos métodos.

En conclusión y en resumen, el aborto debe ser legal, pero no por qué es bueno, sino por que el gobierno NO DEBE legislar la moral. Aún siendo legal, el aborto no debe ser financiado por los contribuyentes; debe ser privado. La sociedad debe prevenir el aborto sin el gobierno, pero sí hablando en contra del procedimiento. El gobierno debe prevenir el aborto con educación sexual y la disponibilidad de métodos anti-conceptivos. Peligro y hasta evitamos una crisis malthusiana (o más bien, dejamos de exacerbarla).

Esta, en mi opinión, es la mejor opción. ¿Para qué seguir discutiendo pasionalmente, emocionalmente, y ridiculamente? Suficiente tenemos con el resto de nuestros problemas nacionales. Vamos a hacer lo correcto, y darle vuelta a la página.

11 to “Suprema Corte de México avala el aborto pagado por contribuyentes”

  1. Issy G.A. says...

    Lo más interesante es lo siguiente: ahora legalizan el aborto, ¿que será mañana? nos resultarán con la política de un sólo hijo como ocurre en China o acaso una esterilización masiva forzada. Tal vez como dijo una persona: 20,000 abortos en el DF=20,000 chilangos menos.