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octubre 28, 2008 México, opinión, política

Reformas Energeticas

Parece que los políticos prefieren gobernar sobre un país pobre, que construir un país rico.

Saben que los sacrificios necesarios para crear riqueza son impopulares, así que, en vez de aprovechar su liderazgo responsablemente, y guiar al país por el camino que, aunque dificil, tendrá las recompensas mayores, consistentemente prefieren aprovechar la situación para satisfacer sus intereses, aunque esto empobrezca al país.

Esto lo hemos visto ocurrir desde que Moctezuma fue asesinado por su propio reino. Más recientemente, lo hemos visto en la absolución de tantos políticos corruptos que merecen el desafuero (como Adalberto Madero, Natividad Gonzalez, y Andres Manuel López Obrador), lo hemos visto en la aprobación de la Reforma Fiscal, en la aprobación de la Reforma Electoral, en el Plan Mérida, en el silenciamiento de quienes, prudentemente, apoyan la despenalización de las drogas, y en todas aquellas medidas que consistentemente reducen nuestra libertad y aumentan el poder de los políticos, sacrificando nuestro potencial de desarrollo.

La última que nos hicieron los políticos es la Reforma Petrolera.

Lo que México necesita es la privatización absoluta de PEMEX y la liberalización absoluta, pero justa, del sector energético en su totalidad. Necesitamos que se eliminen los subsidios, sobre todo en la Ciudad de México, para que la ciudadanía pague el precio de tantas decisiones que han permitido que se tomen en su detrimento, y así actue para solucionar el problema de raíz invirtiendo en energía más barata, más eficiente y más ecológica. Necesitamos que el activo que se deprecia cada día más (el petroleo bajó de $110 dolares el barril en agosto, a $55 dolares el barril esta semana) deje de ser del gobierno, para que el gobierno ya no asuma ese riesgo, y en su lugar, aproveche el dinero de la venta de ese activo en inversión productiva. Necesitamos que el mercado, y no el gobierno, determine el precio de los bienes que usamos para que la oferta y la demanda estimulen el desarrollo tecnológico y económico de nuestra nación y así dejemos de ser un país eternamente dependiente del extranjero.

La nacionalización de PEMEX garantiza que siempre seremos esclavos de Estados Unidos. La privatización estimula el desarrollo nacional, y por tanto, enriquece la soberanía. Solo un dogmatico o un ignorante lo puede ver de forma distinta, y, claro, no falta el político que se aprovecha de la afinidad Mexicana por los dogmas y de la prevalencia de la ignorancia para defender los intereses de los extranjeros, y de los corruptos nacionales, y mantener el Status Quo.

A sabiendas de que había muchos intereses «creados» a favor de los líderes del sindicato petrolero, y de tantas empresas petroleras extranjeras que no quieren un competidor de verdad (por eso prefieren al PEMEX ineficiente que nuestro gobierno ha creado), el gobierno Federal decidió pasar una «reforma light» que solo se dedicara a salvar a PEMEX de la ruina sin provocar un cambio positivo real, para no perjudicar a los aviadores que lucran con el atraso nacional, y por eso defienden el status quo y atacan el cambio y la privatización que tan positiva sería para el país.

Pero no, para los corruptos el simple simbolo de cambio es amenaza, y lucharon con todo para impedir que el simbolo existiera. ¡Que a nadie se le ocurra que este país puede mejorar! ¡México es de los corruptos y así se quedará! Por eso gritaron el «no a la privatización» y el «Pemex no se vende» ¡¿Cómo se va a vender algo que ya tiene dueño?! ¿Qué no se dan cuenta que el dueño es el sindicato y así debe ser siempre? Como dijo Vicente Fox, volviendo a cometer su crimen favorito, que es el de insultar a la clase política teniendo la razón, la Reforma de Pemex fue una «victoria pírrica».

Al final, la Reforma sepulta la capacidad del gobierno de un cambio real. Es un simbolo de la fuerza que la corrupción tiene sobre los Mexicanos honestos, y es un ancla con la que los políticos condenan al país al atraso. Con el «no» a la privatización, decimos «no» al progreso. La Reforma, que de por sí era «light» cuando la presentó el Presidente Calderón, terminó por ser un Frankenstein que, francamente, empeorará la situación de Pemex. Fue oootro paso atrás. Así como la «Reforma Fiscal» fue un pasó atrás en economía, y la Reforma Electoral fue un paso atrás en democracia, este es un paso atrás en el tema energético. México es hoy más debil que antes.

Y todo se lo agradecemos a Lopez Obrador, quien ha luchado incansablemente contra los Mexicanos trabajadores para defender los intereses «creados» de unos cuantos aviadores que se privilegian del país y se roban nuestros impuestos. Lopez Obrador ha saboteado el cambio desde Vicente Fox y lo seguirá haciendo, por que, para él, el poder es más importante que la nación. Hoy es un día triste para México, por que la Reforma Energética que no privatiza fue aprobada. Otra oportunidad perdida. ¡Qué lástima!