Seldon Matrix

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enero 6, 2009 Monterrey, Nuevo León, TV

Ocurren desde 2000, pero hasta hoy es noticia

Luego de que cientos de diarios en todo el país han sido amenazados, atacados, y hasta han visto a sus periodistas asesinador por el narcotráfico, el día de hoy la PGR ha atraído por fin un caso que se tomará con más seriedad que los demás.

Mientras que el resto de los casos era relegado a páginas interiores en diarios de circulación nacional, y a veces ni era discutido por televisoras (mucho menos de forma seria por el sistema de justicia Mexicano), el de hoy es distinto.

Hoy, por primera vez en la historia, el narco tuvo las agallas de ir a la Ciudad más rica del país a atacar a la empresa más poderosa de la nación.

¿Qué habrá hecho Televisa Monterrey para enojar tanto a los narcos a que se arriesgaran a armar tal alborto?

Todos sabemos de la parcialidad sin límites de Televisa, de su cobertura sesgada y hasta risible, y, sobre todo en Monterrey, de su descarada presentación de entretenimiento sangriento bajo el título de «noticia». Pero esas son solo niñerías, y aunque éticamente reprobables, no cometen ningún delito. Entonces, ¿qué fue lo que pasó? ¿Por qué el narco atacó a Televisa Monterrey?

Esta es, sin duda, la pregunta más importante de todas, pero la última en ser preguntada por los medios. Después de todo, realmente no les interesa la dinámica de represión de los narcotraficantes. Si realmente estuvieran preocupados por los «ataques a la libertad de expresión», ya hubieran dicho algo desde la primera vez que ocurrió un ataque del narco contra periodistas, hace casi una decada. No. Esa es la excusa para «solidarizarse con» (modificar la historia a favor de) Televisa.

Aunque mantengo que la libertad de expresión es un derecho que debe ser defendido, el narco no actúa nomás por que sí. Este no es un acto de terrorismo, por que su fin no es asustar a la población (que ya está asustada). Si ese fuera el caso, lo habrían hecho en la Ciudad de México, donde sin duda que tendría más difusión. Este es un acto de venganza. ¿Qué hizo Televisa Monterrey para ser merecedor de ella? Solo ellos y su oscuro tras-bambalinas lo saben. El narco es malo, sí, pero Televisa NO ES inocente.

Televisa es una de las televisoras con mayor rating en el país, y en la Ciudad de Monterrey. Es la principal fuente de entretenimiento e información de la ciudadanía. Es por eso que se debe esclarecer este caso en todas sus aristas. Si Televisa ha hecho algo reprobable, debe ser exhibida, y si ha hecho algo comendable, debe ser aplaudido. Televisa se ganó el ataque en su contra el día de hoy, eso sin duda. La pregunta es, «¿por qué?». Contestar la pregunta es más importante que defender a Televisa. Por que, defender la libertad de expresión no se limita a Televisa. ¿Donde está la solución al resto de los casos? En verdad que eso no es lo que le importa a nuestro gobierno. Es hora de exigirle que haga lo que nos importa a nosotros.

«Afortunadamente,» dice Televisa, «no le ocurrió nada a los compañeros». ¡Qué casualidad! El narco no quería llevarse a nadie de encuentro. Solo quería darle un sustito. ¿Por qué?

Un mensaje, según una foto que ví a las 11:45 de la noche en elnorte.com, es de quienes perpetraron el ataque contra Televisa, dice «ya dejen de transmitir nada más de nosotros; también transmitan de los narcomandatarios». ¿Se referirá la manta a los conocidos nexos entre el secretario particular del Gobernador Natividad Gonzalez y el cártel de los Beltrán Leyva? ¡Qué casualidad que esto ocurra a días de que inicie la elección para gobernador! Y, por cierto, que buena pregunta. ¿Por qué será que Televisa de repente dejó de investigar sobre los nexos entre la gente más cercana al Gobernador de Nuevo León y el narcotráfico? ¿Tendrá Televisa miedo de que pierda el PRI y Nuevo León regrese al camino de la dignidad y el progreso? ¿Por qué será?

Todas estas son preguntas interesantes, sin duda. Lamentablemente, son preguntas que no se harán en público. Por que, al final, lo que interesa es que Televisa salve rostro, aunque le cueste a la ciudadanía su seguridad, su tranquilidad, su buen gobierno merecido, y su libertad de expresión.