Seldon Matrix

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enero 21, 2009 Estados Unidos, Obama, política, religion

“So help me God”

Ayer hablaba con mi papá por teléfono. Mi papá alguna vez fue gringo, y algunos de sus hermanos aún lo son. Se mostraba decepcionado que el nuevo Presidente de Estados Unidos se llamara Barack “Saddam Hussein” Obama “Bin Laden”.

Pero peor le pareció que al nuevo Presidente se le olvidara decir “So help me God” (que me ayude Dios) al final de su juramento. Yo le dije que ese error me había gustado (en Estados Unidos, Dios le ayuda a los Presidentes a cumplir su juramente, pero en México, la nación se lo demanda al Presidente. Nuestro país es más laico que nuestro vecino, a pesar de que allá tienen un gobierno de izquierda y aca uno de derecha).

Mi papá entonces comenzó a discutir conmigo sobre como Estados Unidos es una nación Cristiana y que se había fundado por Cristianos. Le expliqué que no es así, que la mayoría de los Padres Fundadores habían sido agnósticos o ateos (en esa epoca ser ateo era muy mal visto, por lo que simplemente se declaraban “no creyentes”), y todos estuvieron de acuerdo en la urgente necesidad de separar la religión del gobierno. Algunos de los Fundadores de Estados Unidos que no querían incluir a Dios en el gobierno fueron personas como Thomas Jefferson, John Adams, George Washington (los cuales fueron Presidentes de Estados Unidos), y Benjamin Franklin. Es decir, algunos de los más famosos Fundadores de Estados Unidos carecían de religión o querían que el gobierno careciera de ella. Jefferson, siendo el más extremista de todos, incluso publicó su propia biblia, en donde escribió el Evangelio sin milagros de Jesús o referencias a su divinidad, como argumento de que era posible ser moral sin ser religioso. Más de 200 años después, es imposible elegir a un ateo Presidente de Estados Unidos, pero en su fundación, varios Presidentes carecieron de Religión.

Esto es algo que el Americano promedio ignora. Es una mis-concepción muy común que Estados Unidos fue fundado por religiosos. Esto se debe a que el lema oficial Nacional, que aparece en los billetes de $1 dólar, es “In God We Trust” (en Dios confiamos), a que el juramento a la bandera indica que Estados Unidos es “una nación bajo Dios: indivisible, con libertad y justicia para todos”. Algunos políticos prominentes de ambos partidos políticos también presumen de su religiosidad, e incluso Bush Padre indicó que él no pensaba que un ateo pudiera ser ciudadano de Estados Unidos.

Sin embargo, a pesar de que muchos Americanos piensan que todo lo anterior fue escrito por los fundadores, lo cierto es que todas esas cosas aparecieron después en la historia de Estados Unidos. ¿Qué le pasó a nuestro vecino para transformarse de una nación fundada por Agnósticos, a ser una nación que liga a su gobierno con Dios de forma tan prominente? La respuesta es la democracia y la prosperidad. Generalmente, entre más prospera es la gente, se vuelve más religiosa por que necesita sentir que algo protegerá su prosperidad. Al mismo tiempo, un pueblo prospero y creyente con la libertad de moldear cada faceta de su gobierno puede cambiar una nación laica en una nación religiosa. Eso fue lo que le pasó a Estados Unidos.

El lema original de Estados Unidos era “E Pluribus Unum” (“de muchos, uno”). Sin embargo, este nunca fue el lema oficial, pues Estados Unidos no tenía uno. Así, en 1956, con la paranoia comunista, el Congreso votó a favor de crear un lema “oficial” y se decidió por “In God We Trust” (“En Dios Confiamos”), que apareció en la moneda por primera vez en 1864, o casi 100 años después de las acciones de los Padres Fundadores.

El juramento a la bandera fue escrito por un socialista en 1892. No contenía las palabras “bajo Dios” en ningún lado, por lo que solo decía “una nación indivisible con libertad y justicia”, etc… Los Caballeros de Colón de Nueva York, en 1951 (más de 50 años después de que se escribió el juramento, y casi 200 años después de los Fundadores), decidieron que el juramento estaba incompleto sin una referencia a Dios. Apelaron al Congreso, quien en su paranoia comunista, agregó las palabras “bajo Dios” en 1954, después de muchas actividades de religiosos para convencer a los políticos.

Como vemos, las menciones o aluciones a Dios en ceremonias del gobierno de Estados Unidos fueron agregadas mucho tiempo después de la fundación de Estados Unidos y responde más a la evolución del país que a los ideales en los que creían los fundadores. Es un error pensar que Estados Unidos es una nación de religiosos, y por eso me pareció un muy buen error el olvido del Presidente Obama.

En Estados Unidos, el 30% de la población carece de afiliación religiosa, y 18% se llaman a sí mismos ateos o agnosticos de forma abierta. Son una minoría más grande que los judíos, que los negros, que los miembros de la NRA, y sin embargo todas estas minorías tienen representación en el Congreso, pero los ateos y agnosticos carecen de ella. (En México, los ateos y agnosticos somos 7% de la población, lo cual nos hace la segunda “afiliación religiosa” más popular del país, después del Catolicismo).

La segregación en la que viven los ateos y agnosticos en Estados Unidos (y en México, pero ese es otro tema) debe terminar, y muchas partes de la Inaguración de Obama sugieren que el Presidente está de acuerdo. No solo olvidó pedirle a Dios que lo ayude a cumplir su juramento, sino, en su discurso inaugural, reconoció que Estados Unidos es una nación “de Cristianos y Musulmanes, de Judios e Hindus, y no-creyentes”. Es la primera vez en la historia moderna que un Presidente reconoce a los no-creyentes como parte fundamental de ese país.

Con Obama, muchas cosas van a cambiar. Esperemos que las actitudes anti-ateas y anti-agnosticas de Estados Unidos también cambien. Después de todo, son esas actitudes las que fundaron al país….

3 to ““So help me God””

  1. Ricardo Martínez says...

    De hecho es al revés. Más dinero, más educación. Más educación, menos religión. La religión está tan arraigada en Estados Unidos precisamente por la ignorancia en la que vive la enorme mayoría de su población fuera de las grandes ciudades.

    Saludos

  2. Pereque says...

    Ricardo tiene razón. Los Países Bajos y las naciones del norte de Europa son tan o más prósperas y democráticas que Estados Unidos, y ahí la religiosidad está por los suelos.

    La religiosidad de Estados Unidos tiene que ver con el hecho de que una de las fuerzas constructoras del país son las innumerables sectas que migraron desde Europa hasta las Trece Colonias y de ahí hasta la costa del Pacífico para practicar su religión en paz, sin meterse con otras comunidades y sin dejar que otras comunidades se metan. El laicismo del sistema político estadounidense tenía por objeto preservar esa federación de comunidades religiosas cerradas e impedir que alguna de ellas se impusiera sobre las demás.

    Ese sustrato profundamente religioso y aldeano fue lo que en última instancia permitió los excesos de la Guerra Fría y el crecimiento político del cristianismo fundamentalista.

    Por último, ¿de dónde salieron los números? En algún lugar leí que muchos de esos gringos “no religiosos” son en realidad “born-again Christians” que sienten una conexión “personal” con Dios y no están afiliados a una iglesia en particular.

    Saludos.

  3. Hari Seldon says...

    Pereque, excepto que Estados Unidos alcanzó su prosperidad antes de que madurara la ciencia y se pudiera hacer una separación clara entre la naturaleza y la religión. La educación del siglo XIX era principalmente religiosa, lo cual explica por qué la dinámica que Ricardo describe funciona en la actualidad, pero no funcionó así para Estados Unidos.

    Los números salieron del US Census. En cualquier caso, 18% de la población abiertamente agnostica o atea significa 54 millones de personas, o la mitad de la población Mexicana. Sigue siendo una minoría considerable.

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