Seldon Matrix

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diciembre 13, 2011 futbol, Tigres, UANL

¡Tigres Campeón!

1.- Los heroes de Tigres

¿Qué tienen en común Mateo Bravo, Pilar Reyes, y Enrique Palos?

Los 3 porteros han sido Campeones con Tigres

¿Qué tienen en común Walter Mantegazza, Tomás Boy, y Alan Pulido?

R= Los 3 delanteros han anotado con Tigres en una Final dónde resultaron Campeones.

¿Qué tienen en común Gerónimo Barbadillo, Oswaldo Batocletti, y Manuel Viniegra?

R= Los 3 jugadores levantaron el trofeo de Campeón con Tigres.

¿Qué tienen en común Carlos Miloc y Ricardo Ferretti?

R= Son los entrenadores que han hecho de Tigres, campeones del Futbol Mexicano.

Tigres ha tenido muchos ídolos. Muchos vivimos las épocas de Siboldi y “El Pastor” Lozano, del “Abuelo” Cruz y “El Ruso” Peña, de “El Diablo” Núñez y “El Matador” Luis Hernandez, de Rogelio Rodriguez e Irenio Soarez, de Walter Gaitán y Néstor Silvera… Pero todos sus logros, sus goleadas, sus finales, y sus campeonatos de Copa, de Primera División “A” (hoy Liga de Ascenso), de Interliga, sus participaciones en Copa Libertadores, y hasta su campeonato en la SuperLiga, son opacados por el máximo trofeo posible: ser Campeón de México.

Y por eso, de todos los ídolos que ha tenido Tigres, solo pocos también fueron héroes. El 10 de Diciembre del 2011 terminó esa época en que los héroes solo vivían en el lugar de las leyendas: ese lugar que nunca se puede ver, pues solo es accesible a través del cuento de los mayores. Y 29 años y medio después, Tigres tiene héroes nuevos. Los nombres legendarios de Mantegazza, Batocletti, Tomas Boy, Sergio Orduña, “Patrulla” Barbadillo, Mario Carrillo, Mateo Bravo, Pilar Reyes, Héctor Hugo Eugui, Roberto Gómez Junco, Alejandro Izquierdo, Juan Manuel Azuara, “El Alacrán” Jimenez, y Carlos Miloc ya no están solos. Estos heroes de leyenda ya tienen compañía en los libros de historia, en el corazón de cada aficionado de Tigres y la identidad de la afición más leal de México. Los nuevos héroes son Enrique Palos, Israel Jimenez, Hugo Ayala, Anselmo Vendrechovski “Juninho”, Jorge Torres Nilo, Manuel Viniegra, Eder Borelli, Edgar Pacheco, Fernando Navarro, Carlos Salcido, Jesús Dueñas, David Toledo, Armando Pulido, José “La Palmera” Rivas, Alberto Acosta, Francisco Acuña, Damián Alvarez, Danilo Verón “Danilinho”, Héctor Mancilla, Lucas Lobos, y Ricardo “El Tuca” Ferretti.

Gol de Mancilla

Al inicio de la temporada, tal vez, hubo muchos que cuestionaban si Viniegra, Borelli, Dueñas, Acosta, o incluso Verón o Mancilla estaban a la altura de Barbadillo, Boy, y Mantegazza. Hoy, la pregunta es ilusa pues la respuesta es evidente. Todos estos jugadores han hecho a Tigres Campeones. Y si nuestros padres y abuelos vieron las hazañas de Juan Manuel Azuara y “El Alacrán” Jimenez, yo vi, con mis propios ojos, la hazaña de Damián Alvarez, el penal fallado de Lucas Lobos, quien, a pesar de eso, no se cansó de luchar, el heroico gol de Mancilla, los pases perfectos de Danilinho, el sacrificio de Viniegra, la pasión de Jimenez, y los 615 minutos imbatidos de Palos.

Pero también me tocó vivir otra cosa: ser parte de esta mística de la lealtad y la entrega de la mejor afición de México. Ver a Tigres ser local en Pachuca, y la lapidaria presión que causó el autogol de López Mondragón, que en realidad fue anotado por el jugador #12 de Tigres, y el festejo nocturno del 11 de Diciembre, será algo inolvidable. Esta afición que todo lo ha dado, y poco había recibido, ayer recibió un gran premio. Por que, sin duda alguna, todos los heroes de este campeonato siempre tuvieron de su lado a un arma invencible: mientras sus rivales jugaron con 11 jugadores, los Tigres jugaban con 12, por que esta afición y su entrega fueron definitivos para lograr este triunfo.

2.- El significado del Campeonato

¿Qué tienen en común el 27 de Mayo de 1978, el 6 de Junio de 1982, y el 11 de Diciembre del 2011?

R= Son las fechas en las que Tigres ha logrado un campeonato de Liga del Fútbol Mexicano.

Tigres recibiendo el trofeo

El valor de las cosas se define por su rareza, y para un equipo que tiene 36 años en Primera División, no hay nada más escaso que un título de liga que tarda 29 años y medio en llegar. Aunque los Tigres fueron campeones de Copa solo un año después de su ascenso, y campeones de Liga con solo 4 años en Primera División, y fueron el primer equipo de Nuevo León en lograrlo, y aunque para 1982 ya llevaban 3 finales, 2 Campeonatos de Liga, y solo 8 años en Primera División, el prometedor inicio de esta noble institución pronto quedó solo en anhelo. Los años pasaron, fueron relegados de la Primera División, y luego regresaron, y vivieron 2 Finales derrotadas.

Según datos del INEGI, 56.4% de los 112,336,538 Mexicanos que viven en el país son menores a los 29 años. En Nuevo León, de los 4,653,458 Neoloneses, 54.6% de la población tienen menos de 29 años de edad. Si asumimos que medio Nuevo León es aficionado de Tigres, podemos concluir que hay alrededor de 1,270,394 de Tigres que, hasta ayer, nunca habían visto a su equipo ser Campeón. Toda una vida llevaban esperando este momento. Para ellos, ver a Tigres ser Campeón era un evento tan raro como el día de su boda, o su graduación Universitaria. Y, 29 años y medio, casi 30, realmente es mucho tiempo. El 25 de Mayo de 1961, John F. Kennedy retó a su país a llegar a la Luna antes del fin de esa decada, y el 20 de Julio de 1969, Neil Armstron ya estaba pisando la luna. Es decir, fue casi 3.7 veces más tardado que Tigres fuera Campeón, a que Estados Unidos alunizara.

Sí. Este Campeonato vale una vida, vale casi 4 viajes a la Luna, vale más que el oro, y más que cualquier otra cosa o experiencia para un aficionado de Tigres. De hecho, según “El Economista”, la empresa CEMEX, administradora de Sinergia Deportiva, a quién pertence el Club Tigres, gastó $55 millones de dólares desde que tomó control del equipo en 1996 hasta la fecha del Campeonato. Esto fue lo que les costó ganarlo. Tal vez eso explique los 15 mil pesos que llegó a costar un boleto para la Final, o que el Municipio de San Nicolás proponga hacerle una Estatua al “Tuca” Ferretti, o las felicitaciones que el equipo y la afición recibieron por parte del Presidente de la República.

Por que, a pesar de todo lo que esta afición sufrió, y a pesar de la sequía de 29 años y medio, la mística de los aficionados es de una incomparable lealtad incomprensible. No solo por que pagan los boletos más caros del país, y llenan su Estadio sin importar el visitante, o por que lo siguen a todos lados, siendo la única afición capaz de llenarle el Estadio a las Chivas (catalogado por algunoss como un “equipo Grande”, etiqueta que otros ponen en duda). Esta es una afición que, sin recibir nada a cambio, ni un solo título en 29 años, siendo joven y sin la memoria de las Glorias Pasadas, siempre, consistentemente y sin falla, se entrega totalmente al equipo.

Tigres es un equipo GRANDE del Futbol Mexicano. Muchos, especialmente los capitalinos, y los seguidores de equipos con muchos titulos de hace muchos años, pero pocos recientes, lo dudan. Sin embargo, es cierto y la evidencia es que, a pesar de sus fracasos consistentes, su afición demostraba una lealtad sin igual. Esta era la identidad de Tigres hasta ayer: un equipo prometedor, de vez en cuando en liguillas, rara vez Finalista, y nunca campeón, pero con una afición siempre fiel. Esta identidad ya no existe. Ayer alcanzamos el éxito y el equipo de los fracasos quedó atrás.

Pero, esta no es una identidad que nos robaron. Al contrario: esta es una identidad que ha crecido. San Pablo dijo, “cuando era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; y cuando llegué a ser hombre, dejé atrás las cosas de niño”. Lo mismo debemos hacer los Tigres: cuando eramos los eternos aspirantes, pensabamos como aspirantes; pero ahora que llegamos al campeonato, debemos dejar eso atrás y construir una nueva identidad, más madura y más sólida. No perderemos la lealtad, pero exigiremos más del equipo. Ya vemos que sí se puede ser campeón, y ahora hay que ir por más campeonatos, y por la internacionalización de los colores.

Creo que no hay nada más poderoso en la identidad de Tigres que la lealtad de su afición. Podemos plantearlo con otras palabras: El amor que los aficionados Tigres tienen por su equipo son el fundamento de lo que es la mejor afición. El amor puede lograr todo, pues es más poderoso que la fé, el conocimiento, la habilidad y el poder mismo. Pero, este amor debe madurar. Sí, debe seguir siendo incondicional, pero debe manifestarse de muchas otras formas. No solo con un apoyo desmedido y permanente, sino también con la exigencia de seguir mejorando.

3.- #OccupyMacroPlaza

Anoche fue una noche lluviosa en Monterrey. De hecho, las nubes y la lluvia nos acecharon todo el fin de semana. Pero, por tan solo unos instantes, por ahí de las 8:00pm tiempo local, se abrió un poco el cielo y vimos 3 estrellas. Era la breve constelación “Tigris Victor”, el Tigre Campeón. La lluvia no pudo evitar el desbordamiento del jubilo de la afición Felina.

El TT (Trending Topic, método de etiqueta usado en Twitter) #Occupy ha sido utilizado este año alrededor del mundo para organizar, via redes sociales, movimientos masivos de protesta y propuestas en donde miles de personas se aglomeran en las calles principales de las ciudades más importantes del mundo para marcar una huella de urgencia a los temas más importantes para su sociedad. En el caso de Estados Unidos, han sido protestas contra Wall Street. En Canada, han sido protestas por la libertad de expresión. En Europa, han sido protestas y propuestas por la salvación del Euro y los sacrificios que hoy enfrenta la Euro-Zona. Peroven México, no habíamos visto aglomeraciones de personas para dejar huella de nada en particular…. Hasta ayer.

La capital económica del país, Monterrey, vio inundado su primer cuadro. Las calles del centro de Monterrey, desde Aramberri hasta Constitución, y desde Juárez hasta Platón Sánchez fueron invadidas completamente por autos y transeuntes celebrando el triunfo de Tigres. Todos querían congregarse en el corazón de la ciudad: la Macroplaza.

Desde temprano se instalaron pantallas gigantes para que la gente pudiera seguir el juego de la Final en la Macroplaza. Aunque la Final comenzó a las 6:00pm, la gente comenzó a llegar desde la 1:00pm. Para las 8:00pm, cuando ya se había cumplido el tiempo reglamentario y Tigres celebraba su triunfo contundente, ya habían cerca de 40 mil personas. Fue entonces cuando la Macroplaza comenzó a llenarse.

Yo llegué a la Macroplaza por ahí de las 8:45pm. El ambiente de festejo en las calles era impresionante. Niños, adultos, mujeres y hombres gritaban coros a Tigres y cantaban el campeonato. “Oe, oe, oe, oe, Campeón, Campeón!”, se escuchaba. También se oía el famoso “Ti-GRR-Es” por todas partes. Los autos sonaban su claxon y la gente ondeaba sus banderas. ¿Qué importaban la lluvia y los 8°C?

En la Explanda de los Héroes, frente al Palacio del Gobierno del Estado, estaba el podio principal rodeado de pantallas gigantes. En el escenario, un presentador sin talento hacía bailar a edecanes con ropas de una tela tan amplia como la capacidad del presentador. Eso sí, el talento del cirujano plástico de esas muchachas era innegable, pero el “espectaculo” era tan frio como el ambiente. Pero, ¿quién necesitaba de un espectaculo en el escenario? El espectaculo estaba en la calle y en la plaza. Miles de personas saltaban, bailaban, cantaban y coreaban a sus Tigres campeones mientras los esperaban para recibirlos.

Mientras el Tuca perdía el bigote, y los jugadores celebraban en el vestidor, la gente abarrotaba las 40 hectareas de una de las Plazas más grandes del mundo. No. La Explanada de los Héroes no fue suficiente. También se llenó la Explanada del Museo de Historia, y había gente invadiendo la Fuente de Neptuno, y hasta se colgaban de los muros de la Capilla de los Dúlces Nombres. La gente no cabía, y seguía llegando. Poco a poco, los 45 mil aficionados que llenaron el Estadio Universitario fueron uniendose a los que ya estaban en el Centro de la Ciudad. La cantidad de gente que, eventualmente, llenó la Macroplaza es desconocida, pues, aunque las cifras oficiales hablan de 50,000 personas, diversos medios reportaron entre 70 y 90 mil celebrantes. Desde dónde yo estaba parado, se sentía que habían hasta más.

Ahí se puso en evidencia la falta de previsión de los organizadores. Ya eran las 10:15pm, el partido llevaba más de 2 horas de haber terminado, y los jugadores apenas se subían al camión que los traería con sus fieles seguidores. Mientras más llegaban, más se empujaban, más se abarrotaban, más se asfixiaban. Hubo niños que se perdieron de sus madres, y sí, al final, hubo lesionados. Lo que yo ví es que el desorden se hizo más evidente cuando llegaron los Libres y Lokos, quienes, con justa razón, sentían que merecían estar lo más al frente, comenzaron a empujar a los que ya estabamos ahí, incluyendo mujeres y niños que habían llegado desde el medio día. El riesgo asfixiante se agravaba con cada minuto que los Tigres demoraban en llegar.

Eventualmente, llegaron los Campeones! Ante el anuncio, la gente se desbordó en jubilo. Pero se apagó en cuanto salio su acompañante: el Gobernador Rodrigo Medina. Yo escuché muchos abucheos y reclamos, pero pronto fueron callados con cantos al Tuca y a los Tigres. A pesar de la escasa popularidad del Gobernador, este no era un evento político. Quienes hablaron fueron los jugadores, agradecieron a la afición y nos dedicaron el campeonato, como debe de ser.

Tan pronto terminó la presentación del equipo, se retiraron, y antes de las 11:00pm ya había terminado todo. Entre el tumulto y la confusión, según lo que entendí, Protección Civil canceló el evento por lesionados, producto de los empujones. Qué lástima que algo que costó tanto trabajo se haya arruinado por la mala planeación del festejo. ¿Será que los organizadores realmente no se imaginaban el significado de esta conquista?

Regresé a casa con mi playera de Campeón, que tiene marcada una “U”, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con 3 estrellas. Cada Estrella tiene el año en el que se alcanzó el campeonato, y en la espalda vienen marcados los jugadores. A pesar del frio, de la lluvia, de la desgracia política del Gobernador, de los empujones, de la desorganización, de los tumultos, y de todo, la gente seguía festejando, pero ya cada vez más alejados de la Macroplaza. Sospecho que el festejo siguió en otros puntos de la Ciudad, y en las casas de los aficionados. Yo regresé sano y salvo a mi hogar. Fue una experiencia inolvidable, pero, ojalá, no sea irrepetible. Espero que, lo más pronto posible, tenga el privilegio de ver una Estrella más en la piel de los Felinos.

4.- Prioridades de Nuevo León

Claro que el triunfo de Tigres es importante para nuestra comunidad y nuestra Ciudad. Sin embargo, siempre es bueno poner las cosas en contexto. Por eso, a continuación, un breve comparativo del número de asistentes a diversos eventos en Monterrey:

Qué bueno que tenemos tanto que celebrar. Pero si solo el futbol nos une y otros temas importantes nos son indiferentes, que no nos sorprenda que los otros temas queden desatendidos… Yo nomás digo.